La cantidad de jóvenes que rinde la prueba de selección universitaria (PSU) demuestra el gran valor nuestra sociedad asigna a los estudios superiores, como un medio para alcanzar estatus y éxito. En una encuesta realizada hace un par de meses, el 73% de los jóvenes encuestados manifestó el deseo de entrar a la Universidad, aunque solo lo mitad de estos últimos creía poder hacerlo efectivamente, ya sea por motivos económicos, académicos, o personales.
Probablemente, un número significativo de los postulantes que rindieron la PSU no alcanzarán el puntaje necesario para ingresar a la carrera que desean en su universidad de preferencia y en muchos, surgirán sentimientos de angustia y frustración. Ante esta situación, lo más importante es que tomen las cosas con calma, que no se desesperen y que consideren que el resultado obtenido en la PSU no es una sentencia definitiva, que existe una amplia gama de alternativas y por último, si así lo desean, tendrán otras oportunidades para rendir nuevamente las pruebas de selección universitaria.
Quienes tienen su vocación clara, pero no alcanzaron los resultados esperados para ingresar a la universidad a la que aspiraban, deben considerar que existen otras instituciones, tanto públicas como privadas, que constituyen una opción igualmente válida para estudiar la carrera de su preferencia. De hecho, existen universidades privadas que tienen hoy un gran prestigio, ganado como producto de su trayectoria y la calidad de la formación que entregan. Por ello, una vez pasado el sentimiento inicial de frustración, es importante serenarse, examinar las opciones de que disponen y tomar una buena decisión.
En primer lugar, identifica las universidades que imparten la carrera que te interesa y a las que puedes optar con el puntaje obtenido. Una vez aclarado este punto, antes de adoptar una decisión definitiva, considera los siguientes aspectos:
- Asegúrate que la institución esté acreditada por la CNAP o CNA
- Navega en su página web: Verifica si es fácil de navegar y cuánta información entrega sobre la institución, sus facultades, carreras, autoridades, profesores; servicios que ofrece a los estudiantes: correo electrónico, apuntes, guías, etc. , si desarrolla actividades de extensión y proyectos de investigación, si cuenta con programas de postgrado, convenios internacionales, etc. Todo ello te dará una idea de la diversidad, riqueza y profundidad de su quehacer académico.
- Recorre virtual y físicamente sus instalaciones: Salas de clase, salas de estudio, biblioteca, plataforma informática, etc
- Consulta por el equipamiento específico de la carrera elegida: Laboratorios, talleres, máquinas, software, etc.
- Infórmate sobre los cursos electivos, actividades extracurriculares y de formación cultural, espacios de encuentro y recreación.
Ahora, si no tienes claridad sobre tu vocación, examina toda la oferta académica que el mercado les ofrece. No olvides que además de las carreras profesionales , existen carreras técnicas afines a sus intereses y habilidades, además de carreras nuevas y emergentes que probablemente exigen un puntaje inferior al de aquellas que conforman la oferta tradicional. En este último caso, no olvides verificar la existencia efectiva de un campo laboral.
Sin duda, existen prejuicios infundados respecto de las expectativas laborales y económicas de las carreras técnicas. Se piensa que son menos valoradas que las opciones profesionales. Es importante que consideres que el mercado laboral está experimentando cambios profundos y que, en un número creciente de áreas, los técnicos de nivel superior son hoy más demandados que los profesionales, especialmente en los cargos de mando medio. Debes tener claro, entonces, que no estudiar una carrera profesional tradicional no te cierra las puertas al éxito, sino muy por el contrario, con esfuerzo y capacitación permanente en tu área de interés, igualmente podrás desarrollarte y cumplir tus expectativas laborales. No olvides que actualmente la educación superior tiende a articular los niveles técnico, profesional y universitario, por lo que cada vez existen más programas de continuidad que permiten a los técnicos acceder a títulos profesionales y continuar luego, estudios de postgrado, por lo que sin importar el nivel al que inicialmente te incorpores, igual puedes llegar donde originalmente querías si de verdad te lo propones.
Por último, si estás muy desorientado respecto de tus intereses, también existe la posibilidad de postergar tu decisión hasta el próximo año. Si aprovechas este lapso para definir lo que quieres hacer y prepararte a conciencia para lograrlo, no será un tiempo perdido, sino un espacio para crecer y madurar. Lo importante es que te comprometas contigo mismo y sepas aprovechar este ‘año sabático’, en el que debieras idealmente, combinar la preparación de la PSU con un trabajo de tiempo parcial. Trabajar es también parte de la maduración y el hacerse responsable de sí mismo. Recuerda que lo más importante no es el tiempo que demores en cumplir tus objetivos, sino que realmente realices todos los esfuerzos por cumplirlos.