Todos los seres humanos somos diferentes y únicos, y por tanto, nuestros gustos y habilidades son también distintos. Desde que nacemos, demostramos tener ciertas destrezas y aptitudes para algunas actividades, y para otras no tanto. Algunas nos parecen entretenidas y otras más aburridas.
Una aptitud es el grado de competencia que tiene una persona frente a un objetivo determinado, es decir, la capacidad que tenemos para realizar una tarea de manera satisfactoria.
Todos tenemos aptitudes y habilidades diferentes. El saber para “qué eres bueno” o que cosas son las que haces mejor, requiere un proceso de autoconocimiento previo, que te permita identificar de manera clara, cuáles son aquellas habilidades innatas, es decir aquellas que son más inherentes a ti, que traes desde que naces, y que empiezan a destacarse desde etapas tempranas, y cuáles son aquellas que has ido desarrollando a medida que vas creciendo y en la medida que te lo propones. Este proceso de autoanálisis, probablemente te demandará un tiempo, y en ocasiones, la ayuda de tus cercanos, por lo que te invitamos a comenzarlo ahora.
Las habilidades innatas son herramientas a las que uno apela con mayor frecuencia, y en distintos contextos, ya que nos proporcionan un mayor nivel de confianza. En este sentido, si nos enfrentamos, por ejemplo, a una situación que nos provoque un alto grado de estrés, seguramente echaremos mano de nuestras habilidades innatas para salir airosos.
Es importante tener claro que las habilidades no siempre coinciden con nuestros intereses, y que, en ocasiones, ambos conceptos son fáciles de confundir. A menudo, tendemos a pensar que el hecho de obtener buenos resultados en cierta actividad, significa que tenemos un alto interés en ella. Esto no es siempre así, ya que aun cuando el ser humano se siente atraído con mayor frecuencia hacia aquello que hace bien, la facilidad con que nos desenvolvemos en un área determinada no necesariamente coincide con aquellos ámbitos o actividades que despiertan nuestro mayor interés. En otras palabras, las aptitudes y los intereses, no son siempre convergentes.
Como mencionábamos anteriormente, las aptitudes se relacionan con la habilidad que tiene o desarrolla una persona para realizar ciertas actividades. A continuación, te invitamos a responder algunas preguntas que pueden ayudarte a identificar aquellos factores personales (autoconfianza, autoeficacia, liderazgo, autonomía, etc.) relacionados con aquellas situaciones y actividades para las que tienes mayor habilidad.
1. ¿ Frente a qué actividades siento confianza en que mi rendimiento será positivo? (Autoconfianza)
2. ¿Qué tipo de actividades soy capaz de realizar sin requerir la ayuda de otros? (Autonomía)
3. ¿En qué actividades me siento capaz de encontrar las soluciones eficaces y realizar propuestas creativas en relación a ellas? (Intuición)
4. ¿En qué situaciones me es fácil asumir el liderazgo y orientar los esfuerzos conjuntos hacia el logro de ciertas metas? (Liderazgo)
5. ¿En qué tipo de actividades siento que puedo ir desarrollando mayores destrezas, sin la guía de un tercero? (Autodidacta)
6. ¿Qué tipo de actividades me hacen sentir seguro(a) de mi desempeño? (Seguridad)
7. ¿En qué tipo de actividades siento la iniciativa de participar, y de hacer las cosas de manera correcta? (Autoeficacia y proactividad)
Tener una imagen clara de sí mismo, implica identificar aquellas acciones que te hacen sentir confiado, autoeficaz, autónomo, líder, autodidacta, intuitivo, proactivo y seguro.
Si logras reconocerlas, ya diste el primer paso. Te invitamos, ahora, a identificar qué habilidades o destrezas activas cuando realizas una u otra acción. Recuerda que hay aptitudes generales y específicas, y si bien en nuestra vida cotidiana, generalmente ponemos en práctica la mayoría de ellas, tu opción profesional debería permitirte desplegar las mejores. Existen diversos análisis y propuestas conceptuales sobre las habilidades del ser humano que engloban tanto las generales como las específicas.
A continuación, te presentaremos un listado que contiene las distintas habilidades o destrezas presentes, en mayor o menor grado, en todos los seres humanos y el tipo de actividad en que intervienen:
• Intelectuales (lógico-matemáticas): Son aquellas habilidades involucradas en el análisis, la síntesis y retención de información, por ejemplo, la resolución de problemas lógicos.
• Administrativas: Son las destrezas que permiten la sistematización, administración y planificación de distinta información, por ejemplo, la capacidad realizar reportes diarios de las actividades de un grupo.
• Técnicas: Se ponen en juego para la operación de máquinas y otras herramientas tecnológicas de manera intuitiva, por ejemplo, armar y reparar computadores.
• Humanistas: Entran en acción en el aprendizaje de idiomas, y la expresión y comunicación verbal y escrita, por ejemplo, escribir tu blog, traducir textos, etc.
• Sociales: Son aquellas que te permiten establecer relaciones interpersonales satisfactorias, por ejemplo, trabajar en equipo para la elaboración de proyectos sociales.
• Físicas: Involucradas en el desarrollo efectivo actividades que requieren fuerza, resistencia y potencia, por ejemplo, practicar algún deporte.
• Científicas: Se relacionan con la compresión de conceptos y ejecución de procesos científicos y tecnológicos, por ejemplo, diseñar circuitos electrónicos.
• Artísticas: Hacen posible la expresión de distintas facetas artísticas, como la música, las artes visuales, la danza, etc.
Respecto de las habilidades más específicas, es importante que logres identificar:
1. Qué tipo de razonamiento te es más fácil utilizar: lógico (causa-consecuencia), numérico, deductivo, inductivo, verbal, crítico, espacial, analítico, abstracto, creativo, etc.
2. Qué tipo de actividades te hacen sentir más cómodo(a): aquellas que requieren un alto grado de atención y concentración, las que exigen memorización de grandes volúmenes de información, o aquellas más prácticas.
3. Reconocer si tu fortaleza está en las destrezas manuales, las actividades donde se ponen en juego la creatividad y originalidad, o si tienes una mayor capacidad para analizar, sistematizar y recopilar información.
4. Y por último, cuál es el rol que prefieres en el diseño y ejecución de una actividad: si te atrae liderar, guiar o supervisar grupos para la consecución de objetivos, o prefieres realizar tareas asignadas por otros.
Te invitamos a comenzar este proceso de autoanálisis, que te será muy útil en el proceso de elección profesional.
Alejandra San Juan
Psicóloga