Hablar de vocación significa hablar de estilo de vida, de intereses, de gustos, pero también de habilidades y capacidades. Cuando tomamos una decisión tan importante como la de elegir una carrera, estamos eligiendo, al mismo tiempo, hacia dónde queremos orientar nuestra vida, nuestras expectativas, sueños e ideales y por ello, es fundamental que la decisión se base en tu propia vocación.
¿Cómo descubrir mi vocación?
Lo más probable es que muchos de ustedes se estén haciendo esta misma pregunta. Es importante que sepan que la vocación es solo una, e implica la combinación de dos elementos muy importantes: Aptitudes e Intereses. Eso no significa de ningún modo que exista solo una carrera capaz de satisfacer las expectativas individuales, sino que se debe explorar la gama de alternativas compatibles con la vocación personal.
Muchas veces hay cosas que nos gustan, pero no tenemos aptitud para ellas, o viceversa, por eso es importante identificar cuál es nuestra real vocación, y guiarnos por ella en nuestra decisión.
La vocación implica placer y agrado por la realización de una tarea o actividad, placer que va más allá de sus logros, como lo puede ser un gusto. Implica una retroalimentación de las motivaciones personales, más que el reconocimiento de los demás. Está relacionada directamente con nuestro Proyecto de Vida, con el sentido que queremos darle.
Tomar una decisión considerando la vocación es fundamental, ya que en algún momento, la vida nos pasa la cuenta por una mala elección. Un trabajo es algo que ocupa la mayor parte de nuestro tiempo, y si no es una actividad que por sí misma te traiga satisfacciones, se transformará en una carga, que te puede provocar muchas frustraciones.
Entonces, ¿cómo se puede identificar la vocación?
Para ello, es importante que seas consciente de ti mismo, de tus motivaciones, de las cosas que te producen energía. La vocación implica un sentido de entrega hacia la actividad, conlleva un placer personal que no encontrarías en otras actividades. Para descubrirla, es fundamental tener claros tus intereses, habilidades, tu personalidad (factores personales) y desde ahí, elegir carreras que concuerden con ellos y con tu proyecto de vida.
Como primer ejercicio, es bueno hacerse un autoanálisis. El primer gran paso para una buena elección es conocernos y contactarnos con lo que realmente somos y queremos, procurando sustraernos hasta dónde sea posible de las presiones sociales y familiares y del prestigio o escaso valor social asignado a una u otra carrera.
Te sugiero comenzar preguntándote qué cosas son las que más te agradan, qué actividades son más atractivas para ti. Los intereses y gustos tienen que ver con aquellas actividades que por sí mismas te motivan, y que implican un componente afectivo, que permite a la persona reforzar su propia personalidad. Muchas veces los gustos no tienen una explicación racional, más que el agrado que te produce realizarlos. En su mayoría, son estables en el tiempo, es decir, probablemente te gustarán toda la vida. Con este ejercicio, a su vez, lograrás identificar aquellas cosas que detestas o no te gusta realizar por ningún motivo (Rechazos), lo que te permitirá adquirir conciencia de cuáles son las actividades que más se ajustan a tu forma de ser. Luego, deberás jerarquizarlas para tener un orden de preferencias, con lo que ya habrás dado el primer paso para identificar tu verdadera vocación.
Un segundo paso es reconocer cuáles son tus habilidades, es decir, para qué eres realmente bueno, que es lo que haces mejor. Cada persona tiene aptitudes para desarrollar ciertas tareas y enfrenta limitaciones para efectuar otras. Por ello, te invito a pensar cuáles son aquellas cosas que realizas de manera rápida y eficaz, ya que así lograrás identificar cuáles son tus aptitudes.
No olvides que la vocación conjuga preferencias y aptitudes y que se relaciona con tu proyecto de vida, con tus sueños, con aquellas actividades con las que te sientes realmente satisfecho. Es ella, entonces, la que debe orientar la elección que deberás realizar en un futuro próximo. Una vez que te respondas las preguntas que te hemos propuesto, sin duda, estarás más cerca de identificar tu vocación.
Alejandra San Juan
Psicóloga