CÓMO COMPATIBILIZAR ESTUDIO Y TRABAJO

Cada día son más las personas que se ven en la necesidad de trabajar y estudiar. Si bien enfrentar ambos desafíos no es tarea fácil, con una buena organización y planificación, es posible alcanzar buenos resultados y desempeñarse con éxito en ambas

Para lograrlo, es importante que tengas claro que deberás asumir ambas labores con mucha dedicación y responsabilidad, para lo que te sugiero, desde un comienzo, plantearte metas explícitas y reales, a corto y mediano plazo, en función de lo que deseas conseguir. La claridad en tus objetivos dará sentido a tus esfuerzos, lo que favorecerá tanto tu motivación como los resultados.

Cumplir con las obligaciones laborales suele resultar más fácil, pues nos enfrentamos a requerimientos inmediatos, por los que debemos responder ante “alguien” que controla nuestra actividad. Pero como lo urgente suele prevalecer sobre lo importante, decidirnos a estudiar en pos de una meta que se ve más lejana, como la Prueba de Selección Universitaria, resulta mucho más difícil, sobre todo cuando ya no estamos en el colegio y no existe un profesor ante quien tengamos que rendir cuentas de nuestro aprendizaje y como si esto fuera poco, hay muchas materias ya relegadas al olvido y más aun, hemos perdido el hábito de estudiar.

La única respuesta válida es la planificación, que tampoco es una salida fácil, en verdad, porque prever, anticiparse, esto es, planificar para horizontes relativamente distantes no forma parte de nuestra idiosincrasia y no es, en ningún caso, una habilidad que hayamos desarrollado durante el proceso educativo. Sin embargo, es indispensable que te apliques a ello y te transformes en el gestor y el juez de tu propio proceso de aprendizaje.

Confeccionar un horario semanal , en el que tengas bien definidas y organizadas tus actividades, te permitirá ordenar y aprovechar al máximo el tiempo. Recuerda que tu planificación también debe contemplar espacios para recrearte y compartir con la familia. Encontrar un equilibrio entre estudio, trabajo y vida personal, será la clave del éxito durante el año.

Es importante distribuir el tiempo de estudio durante toda la semana. Concentrar el esfuerzo en un solo día, resulta poco productivo. El aprendizaje efectivo y duradero solo es posible mediante un trabajo sistemático, requiere tiempo de maduración.

Idealmente, debes estudiar diariamente y no dedicarle ni más ni menos tiempo que el que hayas planificado. De este modo, irás recuperando hábitos, elemento fundamental para un buen rendimiento. El desarrollo de hábitos permite ir avanzando y distribuyendo el trabajo de manera eficaz. Para ello es importante que seas metódico, ordenado, que cumplas realmente con lo que tu mismo te propusiste sin auto justificaciones ni indulgencias. .

Combinar el estudio con momentos de descanso es ideal; debes ser severo contigo mismo, pero no sobre exigirte. Cada cierto tiempo, asegúrate de descansar un par de minutos, realizar otra actividad, caminar un rato, prepararte un café, ir a tomar agua, etc. Recuerda que el ser humano está preparado para un tiempo de concentración de entre 20 y 30 minutos, por lo que hacer este descanso, permitirá que en el segundo bloque, tu atención y concentración estén al tope para que continúes tu sesión de estudio.

Cada persona es diferente, por lo que es fundamental que descubras los métodos de estudio adecuados para ti y el tiempo que tú necesitas para que cada sesión sea fructífera.

Una buena planificación de actividades debe distribuir el período de que dispones (desde hoy hasta la semana anterior a la prueba) en materias y tiempos, conforme a un horario similar al que te entregaban en el colegio. Esto significa que antes de planificar, deberás tener claridad sobre los contenidos de cada prueba que rendirás. Para este efecto, pincha “Contenidos” en la barra superior del sitio Preuniversitario, selecciona la materia que deseas revisar y se desplegará la página oficial del DEMRE en que estos figuran. También puedes revisar el temario de las clases publicadas en el sitio y realizar la planificación de acuerdo a ellas. Procura que el inicio del horario de estudio no sea inmediatamente después de la hora de comer, de modo de evitar el estado de relajación y somnolencia típico de la “sobremesa”. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, es un dicho que en este caso no debes olvidar. No aplaces tu trabajo, recuerda que es bueno distribuir el esfuerzo para cumplir tus objetivos de manera exitosa.

En cuanto al orden de las actividades, intenta comenzar por las que te sean más fáciles e ir aumentando poco a poco el grado la complejidad, para terminar nuevamente con alguna que no te exija mucha atención y concentración. De esta forma, dedicarás momento peak de tu estado de atención y concentración, a las tareas que te son más difíciles. No olvides recompensarte por tus logros, regalándote una actividad que te produzca una sensación placentera; esto potenciará tu motivación y te incentivará a seguir trabajando.

Finalmente, recuerda que el éxito siempre está asociado a una actitud positiva ante los desafíos. Confía en tus capacidades; repítete a ti mismo cuantas veces sea necesario que puedes lograr lo que te propones; encuéntrale sentido al trabajo y el estudio, como elementos fundamentales para tu formación personal y profesional, que te permitirán cumplir las metas que tú mismo te propusiste. Solo depende de ti, ¡no lo olvides!
(Alejandra San Juan – Psicóloga)

1 Comentario »

  Ana escrito @ March 4th, 2008 at 4:55 pm

hola,

trabajo desde las 8 y media de la mañana hasta las 8 de la tarde, descansando una hora al mediodia. ¿Como me podria organizar para estudiar el master??empece en diciembre y aun no entregue ningun proyecto, tengo 3 temas mas o menos estudiados y me aconsejan estudiar 15 horas o 20 semanales. Los fines de semana no trabaj. A parte de que tengo q estudiar a escondidas y las bibliotecas cierran a als 8…
Espero sus comentarios,
Gracias y un saludo

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