(http://www.unab.cl/fcs/tec_medica/presentacion.htm)
Jóvenes con vocación en el ámbito de la salud, espíritu de servicio a la comunidad, capacidad de trabajo en equipo, creativos y minuciosos, encontrarán en Tecnología Médica una carrera que les permitirá integrarse al equipo de salud, aportando las competencias tecnológicas acordes a los requerimientos del siglo XXI.
Un rol fundamental en la prevención y mantención de la salud de la población cumplen los profesionales del ámbito de la Tecnología Médica. Gracias a sus conocimientos, hoy, los diagnósticos por procedimientos, de diversas enfermedades y patologías emergentes, son más acertados y confiables. Según explica la académica Yasna Carrión Pavlov, los estudiantes de esta carrera adquieren competencias que tienen relación directa con la prevención, aporte en el diagnóstico y seguimiento de pacientes comprometidos con distintas patologías. “Además, pueden participar en docencia, investigación o cumpliendo roles en administración y gerencia de los servicios de tecnología médica en el país, centros de salud, hospitales e instituciones especializadas, como clínicas, centros médicos y otros”, señala.
Estos profesionales de la salud tienen un amplio campo laboral, integrado por hospitales públicos y privados, clínicas, centros de diagnóstico, bancos de sangre, laboratorios de bioquímica, hematología, microbiología, parasitología, inmunología y genética. También pueden desempeñarse en servicios de radiología, scanner, resonancia magnética nuclear, medicina nuclear, radioterapia, servicios de oftalmología, otorrinolaringología y anatomía patológica, entre otros.
La profesora Carrión destaca que, gracias a los avances tecnológicos de las últimas décadas, el ámbito de acción de los tecnólogos médicos se ha ampliado enormemente, por lo que hoy estos profesionales pueden optar por trabajar en –al menos- cinco especialidades: Bioanálisis Clínico, Hematología y Banco Sangre; Oftalmología; Imagenología y Física Médica; Morfofisiopatología y Citodiagnóstico y Otorrinolaringología.
Mario Ferrer, Tecnólogo Médico mención Oftalmología, uno de los primeros egresados de la Universidad Andrés Bello destaca que “ La escuela me entregó conocimientos y habilidades que fueron reconocidas prontamente por hospitales y centros privados del área oftalmológica”
Hoy trabaja en el Servicio de Oftalmología de Clínica Las Condes y recuerda con mucho cariño su labor como tecnólogo médico del Centro Oftalmológico de Talca, su internado en el Hospital Naval Almirante Neff de Viña del Mar, la pasantía de perfeccionamiento en la Clínica Oftalmológica Pasteur y su asesoría en proyectos oftalmológicos al Departamento de Atención Primaria de la Región del Maule. Asimismo, se enorgullece de ser creador y gestor del proyecto “Fondos de Ojos y Screening de Glaucoma” que benefició a 3600 pacientes hipertensos y diabéticos de la región del Maule.
“La UNAB me formó no solo como profesional, sino también como persona”, acota. “Fue allí donde desarrollé mi determinación para hacer las cosas bien y con fuerza. Me siento orgulloso de pertenecer a la primera generación de Tecnólogos Médicos de Oftalmología de la Universidad”, comenta.
Académica entrevistada:
Profesora Yasna Carrión Pavlov
Directora de Extensión Académica
Ex – Directora Escuela de Tecnología Médica