Quedan solo unos días para rendir la PSU, y muchos jóvenes como tú se preguntan cómo enfrentar este ultimo período. Piden consejos a sus amigos, a sus profesores, a sus padres. Si bien el trabajo que has realizado durante el año es la principal carta para sortear este desafío, existen algunas estrategias que pueden ayudarte en estas dos últimas semanas.
1. Refuerza lo apreendido: A esta altura del año, más que aprender cosas nuevas, te recomendamos repasar los contenidos ya estudiados, fundamentalmente aquellas materias que te son más complicadas. Para ello, debes identificar las áreas en las que te sientes más débil, y enfocarte en ellas, comenzando por lo más simple, hasta llegar a lo más complejo.
2. “ Haz un Resumen de los resúmenes”: Es el momento de utilizar los resúmenes, las grabaciones, los mapas conceptuales, y comenzar a trabajar en ellos. Sintetizar los resúmenes ya realizados, te permitirá hacer un repaso de las ideas y conceptos más importantes y recordar lo que pudieras haber olvidado. Una buena forma de “afianzar” el aprendizaje es explicándole a un tercero algún contenido. Para ello, júntate con tu grupo de estudio, o pídele a algún amigo o familiar que te escuche.
3. Aliméntate bien: Una buena alimentación es un elemento fundamental para enfrentar cualquier actividad que requiera un esfuerzo físico o intelectual. Por ello, es importante mantener una dieta equilibrada durante períodos de alto estrés. Ni muy liviana ni sobrecargada, mezclando los alimentos adecuados y no saltándose ninguna de las comidas diarias. Cuando estudies, o debas enfrentar una prueba, procura ingerir productos ricos en glucosa: estos permiten un mayor flujo de sangre al cerebro y por ende, favorecen la concentración, motivación y memoria. Chocolates, frutas, comidas ricas en proteínas, etc. deben formar parte de tu dieta diaria. No es recomendable comenzar con dietas para bajar de peso, ya que ello afectará tus capacidades cognitivas, y te puede ocasionar dificultades para enfrentar desafíos intelectuales importantes.
4. Reakiza actividades deportivas: Una forma de oxigenar el cuerpo, y lograr que este se encuentre en óptimas condiciones para enfrentar importantes desafíos, es haciendo deportes. Salir a caminar, andar en bicicleta, practicar alguna actividad al aire libre, ir al gimnasio, nadar, son excelentes alternativas durante estas semanas, y en lo posible durante todo el año. El deporte ayuda a combatir el estrés, la ansiedad y otros trastornos, por ello procura practicarlo a lo menos tres veces a la semana.
5. Ayúdate con técnicas de manejo de la ansiedad: Existen diferentes técnicas para un buen manejo de la ansiedad. En este blog, encontrarás algunos ejercicios de relajación e imaginería que te pueden ser de mucha ayuda. Recuerda que un nivel óptimo de ansiedad es el que te moviliza a hacer las cosas y te permite enfrentar de manera adecuada situaciones de estrés. Si se sobrepasa este nivel, o está muy por debajo, puedes ayudarte con algunas técnicas. Lo importante es ir acercándote, poco a poco al evento que te provoca estrés, a través de imágenes, e ir buscando estrategias para enfrentarlo de buena forma: controlando los “nervios” a nivel corporal, imaginando situaciones difíciles y definiendo la mejor forma para enfrentarlas.
6. Ten cuidado con los fármacos: El uso de fármacos solo procede cuando es recetado y supervisado por un profesional. Un mal uso de estas sustancias puede afectar tus capacidades cognitivas y perjudicar tu rendimiento. Asimismo, las bebidas energéticas o cualquier otro producto que consumas en forma inconsulta para mejorar tu rendimiento puede provocarte efectos secundarios, sobre todo si lo ingieres en los días previos a la PSU.
7. Busca espacios para divertirte: Una buena planificación, siempre te permitirá tener el tiempo suficiente para cumplir con las actividades académicas y para divertirte. No te encierres a estudiar, tratando de asimilar la mayor cantidad de información. Por el contrario, debes darte permiso para compartir con amigos, ir al cine, ir a la playa, etc. la diversión es parte de una vida sana, lo que es más importante aun en este período.
8. Duerme lo necesario: Si bien la cantidad de horas de sueño necesarias, puede variar entre un ser humano y otro, se recomienda que no sean menos de 7 horas diarias, las que dediques a dormir, para que logres descansar lo necesario y al otro día puedas cumplir con las actividades planificadas.
Algunas personas le llaman “Higiene mental”, otras “Oxigenación Intelectual”. Cualquiera sea la denominación que se utilice de lo que se trata es de mantener una buena alimentación, dormir las horas necesarias, hacer actividad física, divertirte, y dedicar algunas horas a repasar aquello en lo que te sientas más débil. En lo posible, se sugiere que durante los últimos días (entre 3 y 5 días previos a la prueba), te desconectes de todo lo relacionado con el estudio, pero este aspecto lo debes evaluar de manera personal; existen algunas personas, que necesitan estudiar hasta el último minuto, porque dejar de hacerlo, aumenta aun más su ansiedad.
Y no olvides que lo más importante es que confíes en ti mismo, en el trabajo que has realizado durante todo estos años, y en lo que sabes. Te vas a dar cuenta, como frecuentemente ocurre, que sabes más de lo que crees.