Someterse a un desafío tan importante como es rendir la PSU, cuyo resultado de alguna manera determinará el futuro profesional y laboral, puede producir gran ansiedad en los estudiantes. Tirsa Rosales, psicóloga de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad Andrés Bello, entrega algunos consejos para enfrentar este desafío.
El temor a fracasar puede ser la causa de que algunos estudiantes no rindan eficientemente la evaluación de ingreso a la Enseñanza Superior. Se manifiesta, en algunos de ellos, una sensación de malestar general, presentimientos fatalistas, o una sensación de tensión intensa que parecen tener efectos significativos sobre la conducta. Sin embargo, vencer este temor podría ayudarlos no solo a salvar con éxito la PSU, sino también a anticipar riesgos que se presentan frente a una equivocada elección vocacional en el futuro.
Es importante comprender que un estudiante que esté muy preocupado por el fracaso necesita ayuda, asesoramiento de profesores o especialista que lo apoyen para enfrentar mejor esta
Esto, evidentemente, ayudará a no pensar que los problemas se deban a la falta de capacidades o que hay pocas posibilidades de hacer cambios. Es, entonces, probable que los alumnos que atribuyen sus fracasos a la falta de capacidad se depriman, se vuelvan apáticos y estén más vulnerables a obtener un mal resultado.
Sin embargo, siempre hay que aprovechar las ventajas con que se cuenta, por ejemplo, cuando ya se ha estudiado en la universidad hay más ventajas, las que se sustentan en la experiencia y los conocimientos que esta ofrece, mayor confianza en sí mismo, menos tendencia al temor y mayor familiaridad con los distintos tipos de preguntas que se encuentran en la PSU.
Los estudiantes con mayor experiencia y ejercitación con facsímiles tienen mayor posibilidad de obtener mejores resultados. Si el estudiante, periódicamente, tiene la oportunidad de enfrentarse a este tipo de pruebas estará más preparado para enfrentar el desafío, al momento de rendir la PSU.
Ahora bien, el estrés al enfrentar una evaluación no se convierte necesariamente en una desventaja, ya que puede motivar a los estudiantes a desarrollar su mejor esfuerzo. No obstante, es posible que si experimentan demasiada ansiedad se debilite la confianza en sí mismos. La ansiedad que se siente al enfrentar un examen de esta naturaleza puede crear cierto “ruido” o “estancamientos” en la mente de quienes lo rinden. A menos que los postulantes sean capaces de “distanciarse” de ese “ruido”, este puede bloquear su capacidad para recordar información importante. También, puede afectar su comprensión y razonamiento, lo que incide en la capacidad para solucionar problemas. Así, es factible que los estudiantes obtengan puntajes insuficientes, que no reflejan realmente todo el trabajo realizado y sus capacidades.
Recomendaciones para el estudiante:
1- No debe estudiar apurado y en forma masiva antes del examen. Esto puede dejar al estudiante más cansado y estresado que antes. Es recomendable estudiar poco a poco, a lo largo de un período de tiempo más prolongado, lo que aumenta la capacidad de comprensión y asimilación de las materias.
2.- La falta de sueño y la mala alimentación provocan ansiedad. Es recomendable, no solo antes de la prueba, sino en forma habitual, cuando se está sometido a un régimen intenso de estudio, tomar un desayuno sano y liviano. El azúcar en la sangre está en su nivel más bajo en la mañana, por lo que es necesario entregarle este “combustible” al cuerpo, para poder pensar y solucionar loa problemas en forma efectiva.
3.- Realizar alguna actividad física antes de someterse a la prueba: Ejercitarse regularmente, sobre todo los días previos a la prueba, ayuda a reducir la tensión corporal. Por ejemplo, puede correr o andar en bicicleta.
4.-Evitar estar estresado por los pequeños detalles. Tales como el tipo de lápiz, el lugar de rendición etc. Esto le permitirá enfocarse en la prueba.
Consideraciones durante la Prueba
1.- Revisar el formato y administrar el tiempo. Al revisar, se puede evitar cualquier sorpresa inesperada y da la oportunidad de administrar el tiempo. Algunos estudiantes están tan ansiosos por comenzar, que se olvidan de leer las preguntas.
2.-Organizar los pensamientos antes de responder. Esto ayuda a organizar los conocimientos y dar una respuesta acertada. Hay que considerar que la prueba puede contener preguntas que inducen a la confusión.
3.-Pensar en forma positiva. Los pensamientos negativos (”Me va a salir mal”) pueden destruir la confianza del estudiante al desechar los pensamientos positivos. La actitud debe ser “he estudiado mucho y conozco las respuestas”.
4.-Si el estudiante empieza a sentir estrés durante la evaluación, debería probar técnicas de relajación rápida, como:
- Respirar hondo y sacar la tensión al exhalar
- Tensar los músculos durante 5 segundos y relajarlos, repitiendo este ejercicio tres veces
- Visualizar una imagen pacífica y relajante
Si bien estos consejos no eliminarán completamente la ansiedad, practicar estas técnicas puede ayudar al estudiante a disponer de la capacidad suficiente para gestionar el estrés cuando se presente.
Tirsa Rosales
Psicóloga
Dirección de Asuntos Estudiantiles
Universidad Andrés Bello