Las técnicas de estudio constituyen una de las variables más determinantes en el éxito académico y en el rendimiento de los estudiantes. De este modo, trabajar en ellas repercutirá positivamente en tu desempeño.
Las técnicas de estudio podrían definirse como aquellas micro estrategias que pones en acción para la consecución de una determinada tarea. Generalmente, estas se insertan en una planificación global, de carácter personal, y basada en tus necesidades y la naturaleza de los aprendizajes que debes lograr.
Recuerda que una técnica no es lo mismo que una estrategia. La técnica va inserta dentro de un plan; su utilización debe adecuarse a tu estilo de aprendizaje, y combinarse con otras técnicas, como parte de la estrategia de estudio. En otras palabras, una estrategia implica el uso de técnicas adecuadas dentro de una planificación y organización del tiempo basadas en tus necesidades individuales. Recuerda que tu planificación de actividades, debe ser realista y flexible. Debes estar dispuesto a que en algún momento exista algún imprevisto que te obligue a modificar tu horario, pero en lo posible, debes procurar cumplir con él, ya que es la forma en que irás dándote cuenta de tus propios avances.
Es importante que no concentres la mayor parte del esfuerzo a última hora. El ser sistemático y constante te garantizará una mejor asimilación y comprensión de los contenidos y evitará que el sueño, el cansancio y el estrés se conviertan en enemigos de tus horas de estudio. Procura comenzar con actividades de dificultad media, para luego ir a las de mayor dificultad, y finalizar con las que te sean más simples y sencillas.
Alejandra San Juan
Psicóloga