Otro aspecto relevante para lograr un aprendizaje efectivo son los métodos de estudio. Para ello, es fundamental conocer el mayor número de opciones posibles para así escoger el que más te acomode. De esta forma, personalizarás tu estudio, adaptándolo mejor a tus hábitos y capacidades. Por ejemplo, si tienes facilidad para hacer síntesis, el resumen puede resultar ventajoso. Si captas mejor la información gráfica, un esquema que puede favorecerte es el “estudio-fotográfico”.
Cualquiera sea el método de estudio que elijas, las siguientes recomendaciones te resultarán de utilidad.
* Inicia el estudio de cada tema, revisando los subtítulos e ilustraciones del texto guía. De este modo, tendrás una visión panorámica de la materia que abordarás.
* Elabora tus propios apuntes y resúmenes en una forma que te sea fácil de comprender.
* Selecciona los aspectos más importantes de los temas en estudio y una vez que los hayas comprendido, vuelve a desarrollarlos, esta vez con tus propias palabras. Evita repetir textualmente el contenido de tus apuntes.
* Es importante que tengas apuntes ordenados para que luego los puedas repasar fácilmente.
* No olvides que las figuras, gráficos y tablas siempre aportan información importante y pueden aclararte el tema que estás estudiando, por lo que no los pases por alto; detente en ellos, un par de minutos para revisar la información que contienen.
Alejandra San Juan
Psicóloga